jueves, 13 de febrero de 2014

Lo Pre-cinematográfico





A mi consideración, lo relevante del inicio de las imágenes en movimiento, es que comenzó a desarrollarse como un nuevo lenguaje en el que se da una oportunidad aún más amplia para desarrollar la creatividad por el lado del creador y conocer nuevos panoramas por parte del espectador.  

      De esta forma fueron surgiendo los precursores de este nuevo lenguaje, a saber: Hermanos Lumiére, Edison y Georges Meliès. Este último, es el que más ha llamado mi atención pues para la época en la que se desenvolvía (finales del siglo XIX), me pareció fascinante la forma en la que realizaba sus ilusiones o efectos en sus proyecciones, ya que supo de manera muy creativa y extraordinaria valerse de las posibilidades que las imágenes en movimiento le otorgaron. En particular, en su película "viaje a la luna" podemos observar ese latente imaginario vasto de fantasía y creatividad, lo cual en su momento, debió resultar una idea completamente descabellada. Y pensar que hoy en día la representación de Meliès de viajar a la luna nos resulta una cuestión de lo más común.  

          En cuanto a los Lumiére y Edison, su trabajo iba más encaminado en mostrar escenas más realistas, capturando instantes mas cotidianos. Sin embargo, en su momento  para los espectadores debió representar algo completamente fascinante. 


Asimismo, los estudios de Eadweard Muybridge y Etienne-Jules Marey contribuyeron de forma imprescindible a los inicios del cine.  En general, se sabe  que la intención de Muybridge era crear una especie de guía visual para que los artistas pudieran ver los movimientos de personas y animales para así plasmarlos en sus obras con más exactitud. La de Marey era más científica, lo que quería conseguir eran gráficos o esquemas de oscilación del movimiento. Sin embargo, también existe la idea de que el trabajo de Murbridge iba dirigido particularmente al estudio de los movimientos de los seres humanos y no precisamente con fines artísticos o como contribución directa al cine.






No obstante y pese a que se suele hacer bastante hincapié en las diferencias que existen entre Marey y Muybridge, el trabajo de ambos ocupan un lugar clave en la representación del movimiento. Como he mencionado, sus investigaciones lograron resolver de manera científica y comprobable el desplazamientos de corta duración en seres vivos, lo cual, como he mencionado, dio pie al inicio de lo cinematográfico. 

jueves, 6 de febrero de 2014

Persistencia retiniana


Persistencia retiniana


En esta primera clase tuvimos la oportunidad de revisar el fenómeno conocido como persistencia retiniana, el cual, como se mencionó, demuestra como una imagen permanece en la retina humana una décima de segundo antes de desaparecer, es decir, que no se borran instantáneamente y esto nos permite dar la idea de movimiento. Aprendimos que este fenómeno dio lugar a la creación de la primera secuencia en movimiento, que más tarde se aplicaría para llegar al origen del cine.

   Haciendo una reflexión sobre el tema, he caído en la cuenta de que día a día somos testigos de este fenómeno, pues percibimos la realidad como una continuidad de movimientos (el paso del metro, un niño corriendo, los autos sobre la avenida, cuando alguien habla, etc.) y si no existiera veríamos la realidad como imágenes independientes y estáticas.


  Fueron varios los instrumentos que se crearon para explicar a la teoría de la persistencia retiniana. En otros casos los objetos creados no tenían esa intención pero se podría decir que tienen en común la búsqueda de conseguir proyectar movimiento a las imágenes.  Alguno de ellos son los siguientes:


Fenaquistiscopio. Inventado por Joseph Plateau para demostrar su teoría de la persistencia retiniana.



Zoopraxiscopio. Creado por Eadweard Muybridge en 1879, proyectaba imágenes situadas en discos de cristal giratorios en una rápida sucesión para dar la impresión de movimiento.

Praxinoscopio. Inventado por Émile Reynaud en 1877, el espectador mira por encima del tambor, dentro del cual hay una rueda interior con unos espejos formando ángulo, que reflejan unas imágenes dibujadas sobre tiras de papel situadas alrededor.



Taumatropo. Reproduce el movimiento mediante dos imágenes, fue inventado por John Ayrton  en 1824. Consiste en un disco con dos imágenes diferentes en ambos lados y un trozo de cuerda a cada lado del disco. Ambas imágenes se unen estirando la cuerda entre los dedos, haciendo al disco girar y cambiar de cara rápidamente.





jueves, 30 de enero de 2014

Primera entrada Segundo Semestre Video

Las expectativas que tengo para este segundo semestre es conocer y comprender todo lo que se refiere a vídeo (en qué consiste, cómo se realiza, antecedentes, alcances, objetivos, composición, tipos)  y si no es todo, al menos lo necesario para incorporarlo a mi desarrollo como artista. Menciono esto porque aunque comprendo que el vídeo es imágenes en movimiento, sinceramente, no tengo muy claro qué es lo que se verá en clase y mucho menos experiencia al respecto.


En cuanto al equipo, cuanto con una cámara Nikon modelo D3100 con lente 18-55 mm, una  Laptop  Campaq Presario V3000 con Windows 7 y un tripie marca Dolica.  

lunes, 9 de diciembre de 2013

Comentario final del curso

Al inicio del semestre, en mi primer entrada de este blog, mencioné que nunca, o al menos hasta ese momento, había tenido la oportunidad de conocer o relacionarme directamente con la Fotografía. Incluso, aunque es algo vergonzoso, no tenía noción alguna de cómo era una cámara fotográfica profesional. Con el paso de los días y las clases, he caído en la cuenta del gran mundo que me había estado perdiendo. Ha sido casi como una revelación, pues nunca imagine todo lo que implicaría: desde saber ubicar la mejor puesta del sol para una mejor toma hasta tener una perspectiva diferente del mundo.

Es curioso, raro e interesante ya no ver al mundo de igual forma. De alguna manera siento estar más atenta a lo que me rodea, alcanzo a distinguir detalles que en otro momento siquiera hubiera imaginado que existían, me emociona imaginar ver nuevas cosas y lo más importante, queda en mi una fascinación al ver el resultado final plasmado en una fotografía.

 Sé que debo trabajar y estudiar aún más este ámbito, pero sin duda las lecturas vistas, los ejercicios solicitados y la serie de reflexiones vistas en clase, me han permitido ver a la fotografía como una excelente herramienta, complemento y aliada para un desarrollo como artista plástico y visual más integro.

Por otra parte, la labor tanto del maestro Di Castro como de la adjunta Pamela fueron de verdadera ayuda para lograr todo lo antes mencionado. Quedo totalmente agradecida con ambos.

Finalmente, a manera de sugerencia, en cuanto a la revisión de las fotos subidas al flicker llevada a cabo en el taller, creo que podría ser más dinámica si no se detuviera el análisis de una sola foto o un sólo compañero por tanto tiempo. Aunque desde luego cada comentario era productivo y diversas fotos tenían muchos elementos a rescatar, algunas veces (muy pocas en realidad) y quizás por el número tan alto de alumnos en el grupo, pudo haberse vuelto un tanto cansado.

En general fue un muy productivo curso, me quedo con muchas cosas nuevas y más expectativas para los siguientes semestres.


YC

miércoles, 23 de octubre de 2013

Comentario de La cámara lúcida, de Roland Barthes





La cámara lucida de Roland Barthes, es un escrito donde el autor nos muestra y describe, de forma rica, profunda y muy personal (con claras influencias por la reciente muerte de su madre), esa acción sensitiva producida al momento de contemplar una fotografía. Casi como una novela, Roland nos va introduciendo a una reflexión sobre los elementos que conllevan o son participes en la practica de la fotografía: el Operator (él que hace la foto), el Spectator (él que mira la foto) y el Spectrum (el objeto fotografiado). 

Respecto a este último, llama mi atención en particular por la relación que hace el autor con lo muerto, o lo que es lo mismo, de aquello que ha sido. Personalmente, cuando contemplo una fotografía, ya sea familiar, de amigos, lugares, objetos, etc., viene a mi una fuerte sensación de nostalgia, en el entendido de que son momentos que comprendo no se volverán a repetir,  quedando inevitablemente esa vacio, ese anhelo de volver a vivirlo y sobre todo, de saber que ya no volverá a ser. Relaciono un poco esta cuestión con un acontecimiento que marco mi vida: la muerte de mi abuelo. En su lecho de muerte, me negué profundamente a verlo sin vida, pues no estaba dispuesta a quedarme con el vacio de su ausencia grabado en mi mente con una escena como esa, es decir, me negué a crear en mi una imagen que cuando la recordara me hiciera sentir una nostalgia profunda. Desde luego que este acontecimiento me produjo bastante tristeza, pero lo recuerdo sonriendo, leyendo, durmiendo, en fin… vivo.

Volviendo a la lectura, Barthes nos presenta la estructura del stadium, entendido como aquel gusto por algo pero sin una atención especial; y el punctum, comprendido como una especie de impacto (una punzada) generado regularmente por un detalle en el que se fija el ojo. A mi parecer, esta es la parte más preponderante del libro, ya que nos recuerda que contemplar una fotografía no sólo conlleva un proceso técnico, sino un proceso complejo que tiene que ver con las sensaciones y preguntas que nos provoque en sí mismo. Barthes nos ilustra este concepto de forma muy clara a través de una serie de fotos de artistas como Lewis H. Hine, Nadar, Andre Kertész, wiliam Klein, etc. 

Asimismo, Roland considera que existe un tipo de fotografía que, aunque posee el studium, carece por completo de un destello que atraiga o lastime, definiéndolo fotografía unaria: trivial, quizás sólo compositiva. En este grupo se pueden encontrar la fotografía pornográfica y la de reportaje. Para él, no existe la posibilidad de realizar un enlace entre el studium y el punctum; se trata de una copresencia. El punctum muy a menudo es un “detalle”, que en ocasiones puede llenar toda la foto. Mientras el studium está siempre codificado, el punctum no lo está y siempre es innombrable, casi imperceptible. El punctum tanto si se distingue como si no, es un suplemento: es lo que añado a la foto y que sin embargo está en ella. 

De esta forma,  para Barthes la imagen no es un signo porque prima en ella su poder de autentificación sobre el de representación y, por eso resulta, de especial interés sus argumentos sobre el punctum.




 

martes, 1 de octubre de 2013

Cuando contemplo una imagen

En primera estancia, quisiera comentar que parecía ser una tarea sencilla pensar en los  “pasos”, por decirlo de alguna forma, que sigo cuando contemplo una imagen que me agrada. Es una reflexión que no había considerado y una vez que comencé a realizarla fue curioso dar cuenta del profundo proceso mental por el que se atraviesa. Me asombró saber en todo aquello que, de manera inmediata y casi involuntaria, sucede al observar una “simple” imagen.

Ahora bien, cuando tengo enfrente una imagen, lo primero que “salta” a mis ojos son los contrastes que posee. Me he percatado, que entre más marcados sean, casi exagerados, atrae más aún mi mirada e interés. Después de este contraste visual, viene esa sensación interna de querer o no continuar observando. Es algo casi como dejar de respirar por un breve momento (incluso diría que es como si quisiera inmovilizarme al igual que la fotografía).  Una vez hecho esto, continúo por la búsqueda de una especie de orden, es decir, de perpendicularidad, horizontes fijos, espacios que se justifiquen, equilibrio en los objetos, etc. He notado que este orden en las imágenes provoca en mi tranquilidad, experimento una sensación de relajación.

Concretados estos primeros pasos, prosigo a la sección de preguntas: ¿Qué es?, ¿Dónde es?, ¿Qué tan compenetrado será con el autor lo que observo?, ¿Es algo que ve el autor a diario?, si se trata de algún objeto antaño (oxidado, roto, desgastado, etc.) ¿Qué historia existirá tras ello?, ¿Porqué decidió o que pasaba por la mente de autor?


Claro está que los cuestionamientos varían dependiendo la imagen. Sin embargo, en la mayoría de ellas, al final, me pregunto y queda en mi mente por un largo momento, cómo es que el mundo y nuestros entornos cotidianos, están llenos de imágenes increíbles, de espacios, objetos, personas, eventos, formas, colores, texturas y más, que vivimos a diario y muchas veces no percibimos.

martes, 17 de septiembre de 2013

Conferencia magistral y procesos fotográficos

Comentario de Primer Conferencia Magistral

La primera conferencia magistral, presentada por el maestro Andrea Di Castro, fue un acercamiento bastante concreto, entendible y productivo a los orígenes de la fotografía así como a los procesos que la fueron desarrollando. Concreto en el sentido de que mencionó las cuestiones más relevantes, como el origen de la palabra fotografía, la invención de la cámara oscura, los principales autores, imágenes y problemas de las técnicas iniciadas (como las exposiciones tan largas), los primeros fotógrafos, etc. Fue entendible ya que presentó de forma cronológica y sintetizada los eventos más notables de la historia de la fotografía, acompañados de una serie de imágenes y gráficos proyectados, lo cual le dio una claridad y complementación sumamente acertados a cada argumento. Y fue muy productiva ya que hizo posible comprender y reflexionar sobre el largo y complicado proceso por el cual tuvo que atravesar lo que hoy en día conocemos como Fotografía.   

Particularmente, esta primera conferencia resultó ser toda una revelación ya que no había tenido la oportunidad de conocer más allá del hecho de capturar una imagen. Como lo mencioné en la primer entrada de este blog, el contacto que he tenido como el mundo de la Fotografía ha sido muy limitado e incluso casi nulo. Sin embargo, la conferencia abrió en mi un mar de intereses que deseo cubrir.

A continuación, se presenta una breve explicación de los procesos fotográficos históricos, algunos ya mencionados en la conferencia.


Procesos fotográficos

Daguerrotipo
El primer proceso fotográfico fue el daguerrotipo, el cual se obtiene de una imagen en positivo a partir de una placa de cobre recubierta de yoduro de plata. Fue un perfeccionamiento de los experimentos emprendidos por Nicéphore Niépce, quien había logrado fijar imágenes por efecto de la luz en un material fotosensible. Louis Jacques Mandé Daguerre se unió al proyecto y comenzó a buscar la venta de la patente y para ello contacto a Francois Arago. En 1839, se anunció el invento a la Academia de Ciencias.


El inconveniente del daguerrotipo era que cada imagen era única, a diferencia del calotipo de William Henry Fox Talbot. El calotipo es un negativo constituido por un soporte de papel y partículas de plata embebidas en el mismo, que forman la imagen de tonos cercanos al negro-neutro. A fin de trasformar el papel en un soporte más translúcido, el calotipo se trataba con cera o aceite antes de utilizarlo en la impresión de su correspondiente proceso positivo: el papel salado. El calotipo fue reemplazado por el colodión húmedo, proceso que fue presentado en 1851 por Frederik Scott Archer, el cual permitía obtener placas negativas sobre soportes de vidrio y se reconocen por su aspecto cremoso e irregular. Fue éste el proceso dominante hasta la aparición de las placas de gelatina en 1880.
Colodión húmedo


Ambrotipo
Sin embargo, en 1854 y 1856 aparecieron el ambrotipo (con soporte en vidrio) y ferrotipo (con soporte metálico) respectivamente, cuando los fotógrafos observaron que las placas subexpuestas de colodión aparecían como imágenes positivas al observarse por reflexión sobre un fondo negro.

Ferrotipo

Lo que transformo las técnicas fotográficas existentes fue la introducción de la emulsión de gelatina sobre vidrio. Las cualidades físicas y químicas de la gelatina la convirtieron en la sustancia emulsionante y aglutinante por excelencia. De ahí, que hasta la fecha, varios procesos fotográficos utilicen la gelatina como aglutinante.


Emulsión de gelatina
Posteriormente surgen otros procesos como: el negativo con soporte de nitrato de celulosa o celuloide, el cual fue el primer plástico transparente utilizado como soporte de películas fotográficas en placa o en rollo; el negativo con soporte de acetato de acetato de celulosa, que se dio cuando apareció la película cinematográfica de 16 mm. a principios de 1920; y el negativo con soporte en poliéster, utilizado principalmente para placas de rayos x y películas de artes gráficas. 



Fuentes:

Diccionario de fotografía y diseño,. [Dirección URL: http://www.fotonostra.com/glosario/daguerrotipo.htm], consulta: 17 de septiembre de 2013.

 Valverde Valdés, María Fernanda, Los procesos fotográficos históricos. México, 2013. Archivo General de la Nación, 67 págs.