viernes, 28 de febrero de 2014

Comentarios y reflexiones sobre películas de Griffith, Lang y Vertov




En la presente entrada se hace una serie de reflexiones sobre tres películas que considero han marcado la era cinematográfica por otorgarle la característica de hacerla un lenguaje, con el que los creadores ya no sólo muestran algo (como lo fueron los estudios realizados por Muybridge y Marey) sino ahora se trata de contar o transmitir algo. Estas tres películas son: Broken Blossom de Griffith, Metrópolis de Lang y El hombre de la cámara de Vertov. Las tres son películas mudas. 

Comenzaré con Broken Blossom por ser la más antigua. Se trata de una película que fue realizada en 1919 por D.W. Griffith en la que podemos apreciar la trágica historia de una mujer llamada Lucy quien es maltratada por su padre y donde un hombre, proveniente de China, viaja a Londres y la rescata de su desgracia. Sin embargo, el padrastro vuelve por ella y acaba con su vida a golpes. Cuando el hombre regresa a rescatarla, era demasiado tarde, termina por asesinar al padre de la joven y al percatarse de que ella había muerto, decide quitarse su propia vida. 

En esta película podemos observar que Griffith se vale de cuadros de diálogos escritos para así introducirnos en la historia.  Resulta también interesante que si bien no existe el movimiento de la cámara de un lugar a otro, el uso que hace de diversos planos en la toma de las escenas, tales como los acercamientos al personaje que esta por transmitir un mensaje, hace centrar nuestra atención en ello, incluso podemos reconocer cuando un personaje puede estar imaginando algo, lo cual, por el tiempo en que fue realizada, me parece sumamente interesante. 
 


Supongo que Griffith es muy claro en cada una de sus escenas porque supo ambientar de forma muy adecuada lo que quería contar y así logra provocar en el espectador diversas sensaciones, como tristeza y nostalgia. Por ejemplo, en la escena en la que Lucy se esconde en un armario, pese a lo mudo de la película, casi podríamos escuchar sus gritos y sentir su desesperación.


La siguiente película es Metropolis, la cual fue dirigida por Fritz Lang en 1927. Básicamente se trata de una ciudad futurista en la que se vive una gran desigualdad, pues mientras las personas que viven en la superficie gozan de grandes riquezas y comodidades, en el subterráneo se conglomera la gente trabajadora y pobre. Sin embargo, un joven llamado Freder, quien habita en la parte dichosa de la ciudad, se percata de las inhumanas condiciones en las que viven los trabadores. Con ayuda de una mujer llamada María, logran salvar a los obreros de morir por las circunstancias en las que vivían. 

En esta película es evidente una rotunda crítica a la lamentable fragmentación de las clases (la cual sigue siendo una realidad hoy en día) y también lo que vendría siendo esa mecanización del hombre, es decir,  donde las maquinas poco a poco fueron y han ido desplazándolo.  

Lang también se vale de cuadros de diálogos escritos, pero en menor cantidad,  pues existe una mayor producción en sus escenografías y efectos visuales, lo cual permite tener un entendimiento total sobre lo que acontece. Tal es el caso de la escena donde una maquina enorme, debido a que un obrero se desmaya de cansancio, pierde el control, empieza a estallar y una serie de hombres caen al vacio. 



Por otro lado, si bien en la mayor parte de la película la cámara no se mueve, hay escenas donde ésta adquiere movimiento junto a los protagonistas, ejemplo de ello es donde, muy al inicio, una serie de hombres compiten corriendo y la cámara, frente a ellos, se mueve en su dirección y velocidad. También está presente un claro manejo de los planos y también apreciamos la utilización de campos largos, como aquella escena donde un personaje se asoma por la grieta de una cueva y alcanza a ver a los obreros escuchando un discurso de María, en seguida la cámara se sitúa en el lugar de ella permitiéndonos ver todo el espacio y la gran cantidad de obreros que ahí se encuentran.      

En cuanto a El hombre de la cámara, se trata de una película de 1929 dirigida por Dziga Vertov donde se muestra una serie de tomas realizadas por un hombre quien porta y lleva consigo una cámara en prácticamente todo momento y donde es posible apreciar que su objetivo no era el de relatar una historia como tal sino de mostrar la cotidianidad de su ciudad. 

En primer estancia, a mi parecer, es evidente que Vertov, similar a Lang, intentó mostrar esta “nueva” mecanización a la que se ha ido sometiendo el hombre: fábricas, trenes, automóviles, comunicación telefónica, telares, etc., y al inevitable crecimiento e incansable movimiento del día a día de una sociedad.  Ambas cosas, la mecanización y el movimiento de la ciudad, Vertov los utiliza como verdaderos protagonistas y escenarios que hace de su filme algo muy cercano a la realidad de ese momento.  

También me llamo la atención la relación que Vertov provoca entre el camarógrafo y los actores (que en este caso no eran exactamente eso sino sólo espectadores que Vertov ocupa en su filme, es decir, los convierte en espectador-actor). Se trata de una relación donde el camarógrafo de alguna forma interactúa con lo que filma y hace inevitablemente que el espectador sea partícipe de eso.  


También podemos ver claros movimientos de la cámara, es decir, ya no se trata de la toma en la que la cámara permanece fija en un punto, sino que ahora nos es posible visualizar lo que el camarógrafo ve desde su perspectiva y las posibilidades que esto le otorga.    
 

Una cuestión más es la serie de analogías que hace Vertov en esta película. Por ejemplo, el ojo que aparece en el lente de la cámara o cuando mientras a una mujer le arreglan el cabello y hacen manicure en una estética, otra mujer trabaja de costurera.  Se trata de esta especie de juego mental en el que el espectador debe estar atento para poder percibirlas, aunque algunas son muy evidentes, lo cual provoca inevitablemente un lenguaje distinto porque se pueden captar cuestiones como la ironía o el sarcasmo.


A manera de conclusión, considero que las tres son películas muy importantes porque además de situarnos en el tiempo-espacio de los directores y contarnos historias muy peculiares y estremecedoras, al menos la de Lang y Griffith,  nos invitan a realizar reflexiones acerca de la acción que existe cuando una cámara y los elementos en escena están en movimiento.

martes, 25 de febrero de 2014

Primera y segunda Conferencias magistrales



En la primera conferencia magistral, se nos presento el trabajo realizado por parte de una ex alumna de la esmeralda, el cual consistía en una especie de “collage” de extractos de películas que tuvieran alguna relación con la autora, tales como sus películas favoritas de la infancia o aquellas que de alguna manera la marcaron en su vida. Me pareció interesante su trabajo por la cuestión personal o intima que proyecta a través de escenas que han sido producidas por otros y que ella rescata de forma muy peculiar.  Sin embargo, en lo personal me resulta un tanto difícil concentrarme en el argumento que pretende trasmitir pues ver tantas escenas de diversas películas me saturaban un poco.

En la segunda conferencia magistral, impartida por el Maestro Andrea Di Castro, se nos hablo sobre los precursores de la llamada animación experimental de principios de los años 20´s hasta los 40’s. Se comento que la palabra animación viene del concepto alma  o de dar vida propia pero sin tener  un referente en la vida real, y la palabra experimental tiene que ver con los diversos medios en los que se pueden obtener, lo cual me pareció bastante poético, casi como si se tuviera “el poder de dar vida en nuestras manos”.

Conocimos un poco sobre el trabajo y contribución al cine experimental de Walter Ruttmann, Viking Eggeling, Viking Eggeling, Fernand Léger, Man Ray, Duchamp, Lászlo Moholy-Nagy, Oskar  Fischinger y Len Lye.


Poco a poco fuimos adentrándonos a trabajos mucho más elaborados técnica y visualmente. Cada uno situado en momentos y movimientos artísticos determinados pero todos con la convicción de contribuir a esta nueva forma de comunicación visual. Definitivamente el trabajo de Len Lye sería el más destacado, a mi parecer, pues las formas, colores e imaginario que proyecta resultan bastante atractivos y creativos a la vista. 


domingo, 16 de febrero de 2014

Comentario conferencia de McIver






En la conferencia de Dominic McIver Lopes se tocaron diversos temas, pero entre los que más me causaron controversia,  fue sobre una de las cuestiones que desde hace ya tiempo se llegó a discutir y ahora Dominic trae a relucir nuevamente, a saber: ¿es la fotografía considerada un arte o no?

Mclever nos dio a conocer una teoría donde menciona o hace hincapié en cómo se ha usado la fotografía para ser considerada como arte. En mi opinión, me parece que este es un tema que ya había quedado claro. Conocemos a personajes como Charles Baudelaire quien, en su documento titulado El púbico moderno y la fotografía, hizo una crítica muy fuerte hacia la fotografía considerándola como sustituta de las obras de arte, en particular con la pintura, y poniendo en duda su uso artístico.

También me vino a la mente que hay que tener presente que la fotografía no sólo es el acto de capturar imágenes, sino que se trata de toda una serie de complejas relaciones del fotógrafo y los espectadores con la universalidad de las imágenes fotografiadas, tal y como se vio con la lectura de Susan Sontage (Sobre la Fotografía), lo cual no debería de perderse de vista por nadie, independientemente del tipo de estudio que se realice.

No obstante, resulta interesante conocer la perspectiva o los temas en que se ocupan hoy en día algunos teóricos, filósofos o críticos para de alguna manera saber movernos en cualquier entorno y adquirir y forjar nuestros propios criterios.

jueves, 13 de febrero de 2014

Lo Pre-cinematográfico





A mi consideración, lo relevante del inicio de las imágenes en movimiento, es que comenzó a desarrollarse como un nuevo lenguaje en el que se da una oportunidad aún más amplia para desarrollar la creatividad por el lado del creador y conocer nuevos panoramas por parte del espectador.  

      De esta forma fueron surgiendo los precursores de este nuevo lenguaje, a saber: Hermanos Lumiére, Edison y Georges Meliès. Este último, es el que más ha llamado mi atención pues para la época en la que se desenvolvía (finales del siglo XIX), me pareció fascinante la forma en la que realizaba sus ilusiones o efectos en sus proyecciones, ya que supo de manera muy creativa y extraordinaria valerse de las posibilidades que las imágenes en movimiento le otorgaron. En particular, en su película "viaje a la luna" podemos observar ese latente imaginario vasto de fantasía y creatividad, lo cual en su momento, debió resultar una idea completamente descabellada. Y pensar que hoy en día la representación de Meliès de viajar a la luna nos resulta una cuestión de lo más común.  

          En cuanto a los Lumiére y Edison, su trabajo iba más encaminado en mostrar escenas más realistas, capturando instantes mas cotidianos. Sin embargo, en su momento  para los espectadores debió representar algo completamente fascinante. 


Asimismo, los estudios de Eadweard Muybridge y Etienne-Jules Marey contribuyeron de forma imprescindible a los inicios del cine.  En general, se sabe  que la intención de Muybridge era crear una especie de guía visual para que los artistas pudieran ver los movimientos de personas y animales para así plasmarlos en sus obras con más exactitud. La de Marey era más científica, lo que quería conseguir eran gráficos o esquemas de oscilación del movimiento. Sin embargo, también existe la idea de que el trabajo de Murbridge iba dirigido particularmente al estudio de los movimientos de los seres humanos y no precisamente con fines artísticos o como contribución directa al cine.






No obstante y pese a que se suele hacer bastante hincapié en las diferencias que existen entre Marey y Muybridge, el trabajo de ambos ocupan un lugar clave en la representación del movimiento. Como he mencionado, sus investigaciones lograron resolver de manera científica y comprobable el desplazamientos de corta duración en seres vivos, lo cual, como he mencionado, dio pie al inicio de lo cinematográfico. 

jueves, 6 de febrero de 2014

Persistencia retiniana


Persistencia retiniana


En esta primera clase tuvimos la oportunidad de revisar el fenómeno conocido como persistencia retiniana, el cual, como se mencionó, demuestra como una imagen permanece en la retina humana una décima de segundo antes de desaparecer, es decir, que no se borran instantáneamente y esto nos permite dar la idea de movimiento. Aprendimos que este fenómeno dio lugar a la creación de la primera secuencia en movimiento, que más tarde se aplicaría para llegar al origen del cine.

   Haciendo una reflexión sobre el tema, he caído en la cuenta de que día a día somos testigos de este fenómeno, pues percibimos la realidad como una continuidad de movimientos (el paso del metro, un niño corriendo, los autos sobre la avenida, cuando alguien habla, etc.) y si no existiera veríamos la realidad como imágenes independientes y estáticas.


  Fueron varios los instrumentos que se crearon para explicar a la teoría de la persistencia retiniana. En otros casos los objetos creados no tenían esa intención pero se podría decir que tienen en común la búsqueda de conseguir proyectar movimiento a las imágenes.  Alguno de ellos son los siguientes:


Fenaquistiscopio. Inventado por Joseph Plateau para demostrar su teoría de la persistencia retiniana.



Zoopraxiscopio. Creado por Eadweard Muybridge en 1879, proyectaba imágenes situadas en discos de cristal giratorios en una rápida sucesión para dar la impresión de movimiento.

Praxinoscopio. Inventado por Émile Reynaud en 1877, el espectador mira por encima del tambor, dentro del cual hay una rueda interior con unos espejos formando ángulo, que reflejan unas imágenes dibujadas sobre tiras de papel situadas alrededor.



Taumatropo. Reproduce el movimiento mediante dos imágenes, fue inventado por John Ayrton  en 1824. Consiste en un disco con dos imágenes diferentes en ambos lados y un trozo de cuerda a cada lado del disco. Ambas imágenes se unen estirando la cuerda entre los dedos, haciendo al disco girar y cambiar de cara rápidamente.